Condenación

La gran prisión de Condenación es la ciudad más terrible para visitar, pues pocos que no sean Ichar logran escapar de sus muros. Enteramente sumergida, su mole negra, similar a una prisión humana, se llena de bloques y niveles en los que los prisioneros de guerra Ichar, o quienes han caído en desgracia frente a un Patricio o mariscal, sufren mil torturas y trabajos esclavos.

Allí, los magos son drenados de poder, los hombres convertidos en polvo de huesos para hacer artefactos, los Brillian secados para arrancarles la piel. Nadie querría visitar esta ciudad, donde los carceleros están tan presos como sus prisioneros, y los barracones de los nobles Ichar, se ciernen sobre ambos, guardianes y presos, como los chacales sobre un conejo indefenso.

Condenación, pocas veces una ciudad se ha tenido tan ganado su nombre. Nadie se imaginaría que a pocos kilómetros de una joya de la vida como pueden ser las islas galápagos existiría un lugar que pudiese evocar semejante desesperación, tan grande tormento y sufrimiento.

Los amos de la ciudad

Toda la ciudad prisión, que no conoce otro nombre, está vigilada por el gremio de esclavistas. Sus nobles, sus altas casas, se han visto reducidos con el paso de los milenios a carceleros, lo cual no les importa, pues obtienen un gran número de favores por ejercer su función.

Numerosos patricios han condenado a sus enemigos tras las puertas de esta mole, donde les son arrancadas las confesiones y secretos que los Altos Ichar necesitan.

Arquitectura de la ciudad

Toda la Ciudad está cubierta por un enorme bloque de acero negro, lejos de las cúpulas que engrandecen otras ciudades, Condenación está cubierta para que nadie pueda salir de allí. Dentro de esta gran estructura de acero y metal existen diferentes bloques de edificios descomunales, como gigantescas colmenas de acero y roca negra. Toda la ciudad está escasamente iluminada por fuentes de poder en el techo, a cientos de metros de altura, y sus habitantes son prisioneros de ella. De la estructura que cubre la ciudad surgen una serie de grandes edificaciones que llenan todo el techo como una enorme caverna cubierta de estalactitas. En cada una de ellas habitan los únicos seres que pueden salir al exterior, los Ichar libre de Condenación. Allí, viven los primeros habitantes de esta ciudad, vigilando a los de abajo, realizando incursiones fugaces par capturar a todo aquel que sea necesario, bien para interrogarlo bien para las crueles diversiones con las que matan el tiempo de los milenios.

Abajo, los verdaderos residentes y víctimas de condenación miran hacia arriba, donde a kilómetros de altura pueden contemplar las luces que iluminan las casas de sus captores. Ningún alto Ichar se encuentra en ese momento cautivo en Condenación, y sólo media docena de Ichar de clase media están entre sus muros.

Por ello, los guardias y las Altas Casas de arriba consideran que los bajos Ichar que son sus prisioneros jamás podrán evadir su vigilancia. Nadie sale de condenación si no es con su autorización.

La Puerta delantera

De vez en cuando, una Ichar que desea adquirir información de uno de los prisioneros, visita la ciudad y, tras entrevistarse con los mandatarios del concilio de la prisión puede lograr que dicho personaje sea interrogado por los maestros esclavistas, o lograr un pase para bajar abajo y preguntar él mismo.

Toda la ciudad de abajo es una jungla. Media docena de bandos (cada uno con un Ichar de clase media al mando) guerrean entre sí, utilizando a los peores esclavos y a los Ichar de clase baja en sus guerrillas. Werias que han abusado de sus clientes, soldados que han desertado hastiados de las matanzas y no pudieron huir, bestias de guerra que se hayan vuelto contra sus amos y que han sido enviadas ahí para sufrir en lugar de darles muerte, Ichar que han enfurecido a un patricio, o que guardan secretos que deben ser arrancados de sus mentes, todos ellos forman una extraña sociedad que lo único que busca es sobrevivir entre las migajas que les arrojan los Ichar.

Una ciudad ecléctica

Cada barrio inferior de Condenación posee una estructura arquitectónica, pues pocos maestros artesanos se atrevían a pasar mucho tiempo en esta ciudad, por lo que los estilos se mezclan unos con otros, y han sido decorados por sus habitantes según los gustos de unos y otros. Cada recién llegado aporta su granito de maldad y caos a la mezcla, y las peores razas alienígenas han comenzado a llegar también aquí.

Primarcar, como parte de su política de confianza que intenta ganarse el respeto y la buena voluntad de las razas del universo, ha consentido que esta ciudad se convierta en la prisión de los peores criminales de cada raza. Así, en la Tierra, sin que los hombres lo sepan, se ha creado la más peligrosa prisión jamás soñada, en ninguna pesadilla. Si hubiese una fuga, miles, quizás millones, morirían antes de que los fugados fuesen capturados. Y claro, los Ichar de Condenación se frotan las manos al ver aumentar su población reclusa, y con ellos, su poder.

Cinco son los distritos principales, y una docena de barriadas surgen entre ellos o en las afueras. Las calles son mortalmente peligrosas, y en ellas se trafica con todo tipo de bienes, desde alimentos especiales, drogas, ungüentos y venenos. El gremio oculto ha logrado establecer una base de poder en la Ciudad Baja de Condenación, a escondidas de los Altos Ichar de la Ciudad Alta.

La puerta trasera

A pesar de su fama de invulnerable a las fugas, Condenación es como un colador por el que entran y salen quienes tengan medios y poder suficiente para comprar a alguien.

Además de los presos, numerosos nativos de la ciudad, nacidos de las relaciones entre los prisioneros, viven en ella. Cualquier nacido en Condenación, en la parte baja, es considerado prisionero de por vida, y muchos nunca conocerán otra vida. Los esclavistas fomentan esta política porque los nacidos allí no están “fichados” por las otras casas y gremios, y pueden disponer de ellos para sus propios fines. Numerosos engendros genéticos han surgido de estas relaciones a veces incestuosas, algunos de ellos con poderes especiales.

Lugares de interés de Condenación:

Salón de la Verdad.

Esta enorme estructura invertida, que pende del techo de la “caverna artificial” de Condenación, es el mayor edificio de la ciudad, después del Palacio del Concilio. En ella se llevan a cabo los interrogatorios en los que se obtiene la “verdad” de sus prisioneros. Mientras las bestias, esclavos e Ichar de clase baja, son torturados, sus acusadores observan la sesión de tortura, ocultos tras cristales negros el devenir de dichas confesiones. Si en un momento dado el acusador desea cambiar alguna parte de la declaración del preso, o modificar algo, sólo tiene que decírselo a los torturadores esclavistas para que le sonsaquen al preso la nueva versión.

Toda esta enorme estructura brilla como una gigantesca lámpara en el centro de la ciudad, y sus salones y pasillos se ven asaltados por los gritos de los torturados, muchas veces inhumanos y desgarradores.

El Palacio del Concilio.

Es la sede central del gobierno de Condenación. Su inmensa estructura surge del techo en la parte oriental de la ciudad, y baja hasta el suelo, como una estalactita que se mezcla con una estalagmita a medio camino. Es el único edifico de los Altos Ichar que toca el suelo, pero los prisioneros no se atreven a acerarse ahí, pues los guardias matarían enseguida a quienes lo hiciesen. De aquí parten las pocas caravanas de esclavos que no descienden desde las Altas Casas, en busca de presas con las que abastecer sus mercados. Ver salir una de estas caravanas tiradas por enormes bestias, y luego, a las pocas horas, verlos entrar con las jaulas cargadas de seres desgraciados es aterrador.

Gremios de Condenación:

· El Gremio Oculto.

Una vez más, este gremio ha conseguido infiltrarse hasta en este lugar de desolación y muerte. Sus miembros abastecen el mercado negro con esclavos, werias, productos y drogas de placer, y los beneficios son inmensos, pues muchos de los criminales les deben favores que les pagan eliminando a tal o cual persona ¡tanto dentro como fuera de la ciudad!

El gremio oculto tiene “sobornados” a varios Altos Ichar de la Ciudad Alta, con lo que consigue sacar, temporalmente, a elementos de la ciudad que ejecutan encargos encubiertos para ellos. Así, se cobran sus favores a bajo precio, pues los prisioneros casi pagarían por salir fuera aunque sea unos días. La lista de favores que atesora el Gremio Oculto crece y crece cada noche, tanto con los prisioneros como con los carceleros, a quienes proporciona werias y otros placeres prohibidos. No queda muy lejos el día que este gremio pueda controlar la prisión, y con ella lo secretos de sus prisioneros, secretos que muchas veces se susurran a escondidas, y que podrían hacer temblar a varias Altas Casas y a alguna ciudad. Y el Gremio Oculto tiene ojos y oídos en todas partes.

· El gremio de esclavistas.

El gremio de los maestros de esclavos es quien gobierna la ciudad oficialmente. Las Altas Casas que no está asociadas a él le respetan, por los beneficios que sus actividades acarrean. Son los encargados de vigilar a los prisioneros, y de obtener de ellos lo que sus carceleros quieren.

A cambio, reciben esclavos de otras ciudades, casas y gremio, y tierras con los que mantenerlos. Más adelante, cambiarán estos esclavos por más riquezas y poder, y algunos asientos del Alto Consejo han cambiado de manos gracias a sus actividades.

Nadie se ha dado cuenta que muchas caravanas de esclavos han engordado con prisioneros de Condenación desaparecidos misteriosamente, y dados por muertos.

Secretos de Condenación:

Los Altos Ichar de esta ciudad han estado sacando a escondidas a los peores criminales de la ciudad baja. Vigilados constantemente, les han insertado en legiones de Ichar, como esclavos o soldados, y les han dado a probar la sangre de los inocentes. Ahora, tras siglos haciendo esto a pequeña escala, Condenación y su Concilio han conseguido reunir unos tres mil Ichar que obedecerán sus órdenes si les dejan participar en una guerra, así como diez mil de los más peligrosos esclavos y bestias de los Ichar. Con ello han formado una terrorífica legión multiforme, llamada la Legión Hidra Negra. Cada vez que uno de los legionarios cae, los Ichar de Condenación sólo tienen que sacar a una docena de esclavos o Ichar de abajo, y coger al que sobreviva a la pelea. Nunca parecen faltar los presos que llegan a sus muros cada día.

Condenación pretende utilizar esta versátil y encubierta legión para fortalecer a sus legiones en las Marcas Externas, pues esta ciudad es una de las más débiles tanto en fuerza militar como en territorios. Sus altas casas ven con buenos ojos la llegada de una fuerza que las proteja con toda la furia y la maldad que ha podido sacar de ella su ciudad natal.

Otro gran secreto de Condenación son los programas de cría. Los esclavistas muchas veces aconsejan (obligan) a los esclavos y presos a procrear entre si, para mantener la prisión llena y en el caos. Estos programas, si fuesen conocidos, levantarían una agria polémica en las Trece Ciudades, por lo que se llevan a cabo en la más absoluta oscuridad.

Un líder para la desesperanza

Sin embargo, las Clases Altas no son las únicas que tienen secretos. Abajo, se rumorea que ha nacido un Ichar, fruto de la relación de un Ichar de la Casa Crokan caído en desgracia y un bajo Ichar sin casa. Se dice que este Ichar es lo suficientemente poderoso como para unir todos los bandos de la Ciudad Baja, por lo que podría suponer un reto para los Altos Ichar, y tomar el control de la ciudad cuando crezca un poco. Por el momento, sólo tiene trece años, pero los poderes que ha demostrado respaldan esta afirmación.

Sus padres, ahora muertos, le ocultaron de los demás Ichar entre los esclavos, y su figura se está convirtiendo en leyenda. Todos quieren cazarle, para matarle o utilizarle, pero por el momento sus partidarios crecen día a día.

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2 comentarios en “Condenación”


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