Marne-Sinay


La ciudad Ichar de Marne-Sinay guarda muchos secretos en sus bibliotecas. Se encuentra enterrada bajo las arenas del mar rojo, cuna de la civilización humana, y por ello se le llama La Ciudad Oculta, o la Ciudad Enterrada.

Bajo la superficie del fondo marino, se abren una serie de cañones estancos de kilómetros de profundidad, y cientos de kilómetros de largo. Más de cien de estas grietas naturales de colosal tamaño se cruzan y recorren su camino paralelas, mezclándose entre sí o alejándose hacia las profundidades. Estos enormes abismos yacían en la oscuridad, asentados sobre fallas hasta que llegaron los Ichar. Durante el Gran Éxodo, la ciudad Ichar de Marne-Sinay se instaló en las cavernas y grietas de este lugar.

Ahora, los cañones subterráneos brillan con la luz del poder Ichar, que ilumina las partes superiores de los cañones como si fuese de día. A medida que nos adentramos más hacia el fondo la luz se va haciendo más escasa, y la oscuridad sólo es rota por alguna fortaleza o palacio Ichar ocasionales.

Estructura de la ciudad

Toda la ciudad ha sido reconstruida y ubicada aquí. Cientos de edificios surgen como espigas y agujas de los bordes de los barrancos, otros tantos han sido excavados en el suelo, para albergar a las clases bajas. En cada barranco un sinfin de edificios y palacios cuelgan de sus paredes, al tiempo que éstas son horadadas para construir amplios palacetes y fortalezas. Desde ese punto de vista, en lo alto, cada barranco de los cincuenta o sesenta que se mezclan y cruzan en el núcleo, parece una enorme ciudad hundida, con miles de agujas surgiendo hacia arriba, y miles de casas y palacios que están siendo tragados por la tierra sujetándose a las paredes.

El interior de cada una de estas casas, se ha ampliado mediante sótanos que horadan el suelo o las paredes de los cañones, y las grutas naturales han sido aprovechadas para construir fortalezas.

Todo el ambiente está iluminado por una luz árida, que le da al lugar un ambiente como desértico, pero de gran riqueza.

En lo más profundo de las simas se encuentran las fortalezas más poderosas, pues los Ichar de esta ciudad parecen temer lo que habita en el fondo del cañón. Temer tal vez no sea la palabra, pero las fuerzas dormidas que esperan ser despertadas sí que parecen engendrar respeto en estos despiadados seres.

Los restantes cañones, que se alejan del núcleo central de la ciudad, como radios alejándose del círculo interior, cada vez más lejos y al mismo tiempo más profundos, acogen a su vez el gran tesoro de Marne-Sinay, sus bibliotecas.

La Ciudad de la sabiduría

El conglomerado de sabiduría que reúnen las más de cien grandes bibliotecas, y las miles pequeñas pertenecientes a las casas de esta ciudad, la convierten en la ciudad del conocimiento.

Supera a todas las demás ciudades Ichar, puede competir en tratados sobre las bestias con Ciudad Ciclops, en tomos y grimorios arcanos con Ïlierth, y en conocimientos de nigromancia con Yliertian.

En ella se guarda registro de cada hecho acaecido en el Imperio, y millones de mundos conquistados o arrasados han sido saqueados de sus conocimientos par inundar estas bibliotecas. Los archivos de las naves halladas han sido traducidos al idioma Ichar, en los cristales de información, y luego guardados en lo más profundo.

Cualquiera puede encontrar aquí la información que busque, si sabe donde y cómo buscar, o mejor dicho, si sabe a quién acudir y sobornar. Entrar en una de estas bibliotecas es abrir una puerta al conocimiento del universo. Es una lástima que los Ichar hayan destruido o esclavizado a la mayoría de las razas que escribieron estos textos.

En las bibliotecas de Marne-Sinay puedes encontrar poemas de razas perdidas, antiguos mapas estelares, ya caducos, descripción de miles de razas, de sus civilizaciones, de sus posibles secretos, y del lugar donde ocultaron sus tesoros antes de ser destruidos. Libros de piel humana con tratados sobre la nigromancia que harían temblar a Xiancir, el Negro de Yliertian, conjuros de transporte que dejarían pequeños a los que emplean en la ciudad de los magos.

¿El Orígen de los Ichar?

Se dice, que en la Gran Biblioteca, se guarda el original de Hgarkan´as-dour, las Crónicas Ichar Originales, escritas seis veces por los Seis Primeros, que narran desde el punto de vista de cada uno de ellos los primeros millones de años de la civilización Ichar.

También las Altas Casas de la ciudad guardan secretos ocultos, volúmenes privados que han ido rapiñando y de los que no han podido apoderarse el gremio de asignadores. Cada casa se precia de estos volúmenes y, como todos los Ichar, dice guardar secretos importantes.

Al norte de la ciudad, cerca de las costas y del Canal de la Mancha, la ciudad guarda otro secreto. Allí está el Dique Ascurion, una enorme roca que puede elevarse cinco metros por encima de las aguas y que permite cruzar el mar rojo andando sobre ella. Nadie sabe quien la construyó, pero sí que extrañas palabras en idiomas antiguos están grabadas a lo largo de todo su recorrido. El dique lleva sin activarse miles de años, y está oculto por capas y capas de arena, pues los Ichar no le encuentran ninguna utilidad para ellos.

Gran Biblioteca Central.

Es la mayor biblioteca de Marne-Sinay, y probablemente de todo el universo conocido. En ella se guardan más de diez mil millones de volúmenes. Tan grande es que ocupa toda la superficie de un cañón, con su inmensa estructura de roca y piedra descendiendo sin parar, paralela a la pared del cañón. En su interior, toda la pared ha sido recubierta con elaboradas estanterías de maderas y rocas alienígenas, y millones de volúmenes se alinean hacia donde se extiende la vista, recubriendo una pared de kilómetros de largo y alto. Para moverse por dicha biblioteca, y acceder a los libros, los Ichar han construido unos discos de piedra que flotan gracias a los conjuros grabados en su superficie. Con uno de ellos se puede levitar hasta el lugar donde se encuentra el libro que buscas.

Además, cada cierto espacio, un túnel abre un hueco en las hileras de libros, como una boca negra que se adentra en la roca. Las paredes de estos pasillos también están cubiertas de arcanos tomos, y cuanto más profundo entras, más secretos guardan estos volúmenes. Sólo los Ichar más importantes tienen acceso a las profundidades de la Gran Biblioteca, donde los túneles se adentran en las paredes docenas de kilómetros. A ambos lados de dichos pasillos se abren nuevas oquedades, que conducen a más galerías que ascienden y descienden cientos de metros, a su vez recubiertas de libros y que desembocan en más pasillos, salas de lectura o laboratorios y habitaciones de los Ichar que viven allí.

Toda la Gran Biblioteca es mantenida, como las demás abiertas al público, por el Gremio de Asignadores que es descrito en la sección de gremios. A cambio de sus conocimientos y el saber oculto que han acumulado, obtienen favores y territorios en las Marcas, territorios y favores que utilizan para que las legiones de las ciudades ataquen a desprevenidas civilizaciones y recopilan datos y libros para ellos. Debido a la gran variedad de formas de almacenar la información, los Asignadores han desarrollado un poder especial mediante el cual, con sólo tocar un objeto, pueden conocer la información que oculta en su propio idioma.

La Casa de las Dunas.

Este oasis del placer, como otros muchos existentes en las demás ciudades, es con frecuencia visitada por los demás Ichar. Así mismo, las werias de este palacete, que suelen ir vestidas con ropas de gasas ligeras, y con amplios ropajes que recuerdan vagamente a los diseños árabes, proporcionar placer a sus clientes a cambio de recursos que después entregan al Gremio Oculto para su protección.

Está muy bien abastecida, pues a sus clientes les saca secretos suficientes como para comprar muchos favores a los gremios de comerciantes y transportistas. Así como para adquirir materias exóticas y alimentos de placer en las Marcas Externas y de otras razas.

La dueña del lugar

La directora de la Casa de las Dunas es Alexandria Vo´ol, una impresionante Ichar de ojos almendrados y espectaculares curvas que llama la atención incluso de los Ichar más poderosos. Tiene más de cien millones de años de antigüedad, y a pesar de que pertenece a la clase baja su prestigio, y la influencia acumulada durante eones la convierten en un miembro importante del Imperio, pues su poder traspasa fronteras.

Alexandria aparece siempre como la anfitriona perfecta, que siempre tiene lo que sus invitados buscan, y se lo proporciona. Ella es en realidad mucho más de lo que aparenta, y cualquiera de los Ichar de la ciudad lo sabe. Sin embargo su vida eterna se ve entristecida por la pena de la pérdida de su amado. Hubo una época en que ella se dio a la vida de los Renegados, viajando por el mundo, llegando a las islas griegas y maravillándose del espíritu de Homero, los jonios, y de la fuerza de sus héroes.

Allí, en una pequeña ciudad, fue invitada a quedarse por gentes que la tomaron por la hija de los dioses, y allí vio nacer a su futuro amor. En honor a ella, los padres del niño le llamaron, Alejandro.

Con el tiempo, ella tomó la tutela del joven, muertos sus padres por una incursión, y el cuidado se tornó en respeto, y el respeto en pasión, y la pasión en amor eterno.

Alexandria acompañó al que estaba destinado a convertirse en uno de los más grandes conquistadores de la historia del hombre, le acompañó a Egipto, y a Persia y llegó con él casi hasta la India. Su muerte no pudo aplacar su amor, y tras siglos de esperar, ella rigió la ciudad de Alejandría en secreto, en honor a su amado. Fue una época de esplendor sin precedentes, las artes y las letras florecieron, dando a la zona una riqueza sin igual, una riqueza envidiada por todos.

Cuando el Imperio Otomano saqueó, y destruyó la ciudad, y después los reyes cristiano, cuando sus tierras de Bizancio fueron destruidas, Constantinopla saqueada, Egipto arrasado y su biblioteca quemada tres veces, a pesar de los esfuerzos de Alexandria por reconstruirla, ella decidió marcharse de este mundo bárbaro y volver a su tierra natal.

Cansada de las responsabilidades de su anterior vida, ella se dio a una vida de lijo y placer, pero los años que había pasado gestionando un imperio en la tierra pronto la pusieron al cargo de la mejor y más lujosa casa de werias de Marne-Sinay.

Se dice, que en sus habitaciones privadas guarda numerosos tesoros, como pueden ser los cuadernos de Alejandro, su espada y algunos de los mejores volúmenes que rescató de la Biblioteca de Alejandría.

El Museo Central.

Es quizás el único museo de todo el Imperio Ichar. Esta raza temible no se caracteriza por su interés en la cultura si no es un beneficio directo, por lo que los museos son algo que desconocen.

Sin embargo, las razas extintas y sus artefactos tienen un lugar en esta ciudad. Más que como recuerdo como posible fuente de saber. En sus salas se guardan artefactos cuyo funcionamiento se desconoce y en sus cámaras se guardan los cuerpos muertos de miles de razas. Los asignadores han guardado estos vestigios de civilizaciones extintas con la esperanza de poder utilizarlos algún día, vendiéndolos a cambio de favores al gremio de artesanos o a Ciudad Ciclops.

Todo el museo está compuesto por cientos de salas que suben y bajan, que se conectan unas con otras mediante pasillos en los que se encuentra, en éxtasis o disecados, los cuerpos de varias razas. Se eleva cientos de metros de altura, y hunde sus raíces en la tierra otros tantos.

La sala más grande guarda el Astraldan, el cuerpo de la criatura terrestre más grande jamás conocida. Tan grande es que ocupa una sala subterránea ella sola, de más de dos kilómetros de diámetro.

El Astraldan es una bestia con forma circular, semejante a una cangrejo escorpión, con unas pinzas capaces de demoler un edificio. Sólo se ha conocido una de estas criaturas, que los Ichar encontraron enterrada bajo los hielos, sin embargo, Ciudad Ciclops se han interesado repetidas veces en ella con resultados poco exitosos, pues los asignadores no están interesados en adquirir más esclavos, y esta ciudad necesita todas sus tierras y marcas para mantener sus hambrientas hordas de seres. Ahora, una vez más, vuelve a intentarlo, ¿qué ofrecerán esta vez?

Gremios de la Ciudad:

· Gremio de Asignadores:

Originario de esta ciudad es el gremio de Asignadores, que registra las propiedades Ichar y asignan los principados, las marcas y los nuevos territorios según criterios más bien variados. Marne-Sinay comparte con otra ciudad el ser origen de este gremio, pero es aquí donde se guardan los volúmenes que registran dicha propiedad.

· Gremio de Artesanos.

El gremio de Artesanos es muy importante aquí, pues en las bibliotecas encuentra mil diseños e invenciones de otras razas que utilizar en sus artilugios. A cambio de su libre acceso a estos volúmenes entrega a los asignadores tierras, y sobre todo artefactos extraños que éstos guardan en el gran museo.

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