Sherian-Dragon.

La gloriosa Sherian-Dragon recibe a los visitantes recién llegados, ya sean prelados de sus Altas Casas que vienen por primera vez al Consejo, o humanos bajo la protección directa de Primarcar, con un espectáculo impresionante de belleza sobrecogedora e impresionante riqueza.

La llanura abisal sobre la que se asienta, en el Pacífico Norte, frente a la costa de Japón, permite avistar toda su impresionante estructura desde lejos. Abriéndose paso entre las rocas de la sima que la resguarda, lo primero que se pueden contemplar son sus enormes cúpulas de colores verde cristalino y negro traslúcido.

Sobre ellas, a más de quinientos metros de altura sobre la más alta de las cúpulas, se eleva la Torre del Honor de Sherian-Dragon. Todas las Ciudades Ichar poseen una de estas enormes torres, que se elevan hacia la superficie del mar, retando a los mismos cielos por el predominio y el poder. Sin embargo, la Torre de Sherian-Dragon es única, pues posee cinco agujas en su cúspide, lo que le da la apariencia de una gigantesca mano que se eleva para aferrar su destino, el poder sobre las Trece Ciudades.

Las Cúpulas

Toda la ciudad está cubierta de masivas cúpulas que protegen a sus ciudadanos de las aguas, o a las aguas de sus ciudadanos. Las más bajas de ellas tienen kilómetros de altura, y las más altas sirven además como miradores para contemplar la ciudad en todo su esplendor, y enormes estructuras cristalinas penden de ellas para acoger a los que quieran ver la Reina de las Trece Ciudades desde las cúpulas.

Mirar hacia abajo, y contemplar desde lejos las iluminadas calles, los monumentos de cristal, y las torres y edificios elevándose hacia ti, como dagas dispuestas a clavarse en tu corazón, es algo que jamás se borrará de tu retina, una belleza que te acompañará siempre por toda la eternidad… así la describió Altar, el Forjador cuando llegó por primera vez a la ciudad como representante de su Marca de Sirio.

En todos los alrededores de Sherian-Dragon existen numerosos fuertes y fortalezas que guardan la joya del imperio. Estructuras de cristal y extraños metales penden de las paredes de la sima que cubre su retaguardia. Poderosas fortalezas de roca guardan la llanura noroeste y las legiones hacen prácticas en los imponentes campamentos que la rodean.

Después, apoyadas en la ladera de la sima abisal que asciende desde la llanura, se encuentra el distrito de los Nobles. Las Altas Casas tienen allí sus palacios y sus mansiones, y el lujo rebosa por todos lados.

Enormes mansiones ofrecen un espectáculo inolvidable al visitante, cada una con su estilo arquitectónico único, con sus monumentos y estatuas de héroes, con sus guardias ataviados con armaduras de lujo. Las calles rebosan de frescor por los cuidados jardines que ascienden por los caminos que llevan a las mansiones, y los Ichar pasean en parejas complotando o disfrutando de los placeres que ofrece este distrito, el más cuidado de todo el Imperio.

Fuentes de plata líquida surgen del suelo, como géisers de riqueza, y enormes mantos de plantas alienígenas cubren calles enteras, dejando el suelo en penumbra.

Sin embargo, es una belleza sobria, cuidada, no como los distritos de placer de otras ciudades, ni como la exuberancia de las mansiones de cada casa. El exterior de este distrito refleja poder sin límite, pero sin hacer alardes, pues los Ichar no necesitan alardear en este lugar. Cada uno sabe lo que vale su vida.

El Distrito de gobierno

Más cerca de la ciudad está el verdadero corazón del poder Ichar. Si bien es en el distrito de los palacios donde la mayoría de las Altas Casas, y los gremios más ricos poseen sus sedes y residencias en esta ciudad, es más al noroeste donde se asientan aquellos que de verdad detentan el poder. En Las Torres Negras. Más de una treintena de agujas de cristal y roca negra se elevan en este distrito. Cada una de ellas, el ejemplo del poder personificado de las más grandes Casas y los Ichar más influyentes.

Las Torres Negras son un lujo que muy pocos se pueden permitir, El coste en vidas de la más pequeña de ellas no se pagaría sacrificando una docena de legiones, y las tierras necesarias para poder regentar una superarían en superficie más de una docena de planetas. Sólo los Ichar más excepcionales pueden permitirse adquirir una de estas moles de varios kilómetros de alto. Sus cimas, casi rozan las más altas cúpulas, y sus cimientos se hunden hasta las mismas entrañas de la Tierra, en laberintos oscuros y decadentes pero impresionantes salones.

En ellas, las Casas más grandes, las que dirigen el Imperio desde el mismo nacimiento de su raza, reúnen su poder para dirigir el destino de cientos de miles de Ichar.

 

Entrar por la puerta de una de ellas es un verdadero encuentro con el destyno. El poder crepyta en sus pasyllos, y cuando uno de sus moradores te recybe, puedes ver cómo el mysmo ayre a su alrededor arde de poder. El resto de los Ichar pareceremos cryaturas ympresyonantes para los ynferyores, pero esos cabrones podryan apagar el Sol y trasladar el planeta a la estrella más cercana sy les molestase… Cralum, el confesor.

Las Torres Negras suponen un gran orgullo para una Casa, y las luchas por las que quedan vacías, y las pugnas por derribar a quien ostenta el uso de una han derivado en alguno de los conflictos más terribles de la historia Ichar.

Existen más torres negras, aparte de las de este distrito, pero todas ellas están en Sherian-Dragon. Sería estúpido situar la sede de una de las más Altas Casas fuera de la capital del Imperio.

En pleno centro del corazón de la ciudad, cuatro o cinco de estas moles se elevan sobre los edificios más bajos en los que habitan las clases bajas. Son las primeras de ellas que se edificaron, y por ello, las regentadas por las Casas y los individuos más poderosos. El crecimiento de la ciudad, y la posterior creación de los distritos de Palacios y de las Torres Negras no importan lo más mínimo a sus eternos dueños, pues están por encima de las trifulcas por el poder. Ellos son el Poder.

Las zonas del placer de Sherian Dragon

A continuación, la ciudad da paso a las grandes avenidas y al trasiego de los grandes espectáculos. Es el distrito de las Clases Bajas. Miles de Ichar que pertenecen a casas menores, recién llegados, o Ichar sin Casa viven en los edificios construidos para ellos. El visitante no se debe hacer una idea errónea, cada uno de estos edificios es una pequeña obra de arte, con sus enormes ventanales abriéndose a grandes avenidas por la que día y noche transitan cientos de Ichar de diferentes formas, poderes y tamaños. Sus fachadas están decoradas con decadentes imágenes y estatuas de héroes del pueblo Ichar, de comandantes de las legiones y de batallas contra cientos de especies ya extintas.

En esta zona se asienta el Coliseum, la enorme estructura circular que se eleva cientos de metros de alto, y que acoge los sangrientos espectáculos en los que los Ichar, los esclavos y las bestias se enfrentan para satisfacer al decadente pueblo y a sus poderosos señores.

Dentro del coliseum hay cientos de salas preparadas para acoger las negociaciones de los Ichar, con baños, duchas, mesas de negociaciones. Pequeños habitáculos a los que se accede por laberínticos pasillos en la oscuridad. Es aquí donde se planean los movimientos y se fraguan las alianzas que se sellarán en el Gran Consejo, antes, durante y después de los juegos.

Mientras tanto, en la arena, los Ichar despliegan cerradas formaciones para hacer frente a enjambres de bestias, o parejas de luchadores pugnan entre si para humillar al rival en terrenos recreados por maestros arquitectos, que evocan paisajes alienígenas y terrenos infernales. Al mismo tiempo, las apuestas están a la orden del día, y las Casas y Ciudades enfrentan a sus mejores y más nuevas bestias en las arenas de muerte. Alguna de las mejores y más mortíferas bestias que han contemplados los campos de batalla del universo, han nacido y sido criadas para la diversión de los ciudadanos de Sherian-Dragon.

El paraíso de las Werias

Todo en rededor del Gran Coliseum se hayan restaurantes, zonas de ocio y diversión. Es el Distrito del Placer. Aquí, las werias del placer ofrecen sus servicios a cambio de unas raciones del adictivo poder de los Ichar, pues se alimentan de las energías que obtienen llevando a sus hermanos Ichar al éxtasis. También es el punto más influyente de los gremios, pues comercios sin número venden todo tipo de productos, normalmente a cambio de pequeños favores y de contraprestaciones. El dinero no es algo que se conciba en el imperio Ichar. Aquí se trafica con el poder en estado crudo, con la influencia, con tierras o con otros bienes. Todos los Ichar poseen un registro de los favores que han adquirido o que deben por estas pequeñas contraprestaciones, y si se te olvida alguna, seguro que te lo recordarán.

La estructura de favores es muy importante, pues enormes redes de comercio gremial se distribuyen y extienden sus lazos, reuniendo favores aquí y allí, y cuando se reúnen los suficientes favores pequeños se puede pedir uno más grande en contraprestación. Así, desde los esclavos que cultivan frutos (sólo para que sus amos disfruten comiéndolos, pues los Ichar no necesitan alimentarse), hasta los gremios  que regentan locales de disfrute, pasando por los gremios del transporte, las casas de werias, los mercadillos de pociones, aceites y perfumes, los constructores, artesanos y arcanos, todos ellos llevan adelante su labor para obtener los favores, las tierras y las riquezas (metales, armas especiales, esclavos, legiones, bestias) con los que ascender en poder y en prestigio.

El Corazón del Dragón

En el centro de todo este conglomerado de distritos, de edificios, torres y palacios se encuentra el llamado Corazón del Dragón. El centro de la capital. El Arcum Máximun recorre buena parte de su estructura, y las anchas avenidas triunfales son ahora caminos hacia en edificio que se alza en pleno centro de la ciudad, la Sede del Alto Consejo de la Marea Negra. Con su forma de hongo y su altura de más de cuatro kilómetros de lato, domina toda la ciudad, y sólo es superada por las cuatro Torres Negras pertenecientes a los más poderosos Ichar de toda la Historia, los Altos Profundos. Que se hayan en las inmediaciones.

El Arcum Máximum o Arcum Bestal es un tremendo monumento arquitectónico que hace miles de años, obligaba a las legiones triunfantes de otras ciudades a pasar bajo sus arcos, desde donde les contemplaban las estatuas de políticos y héroes de Sherian-Dragon. Esta milenaria humillación ha perdido su razón de ser, al crecer la ciudad, y las legiones discurren por las avenidas más pobladas ahora que Sherian-Dragon ha sido proclamada sede del poder de los Ichar.

Una ciudad reina entre las reinas, regente de todo un imperio en la que las traiciones y los pactos escondidos están a la orden del día, donde el poder crudo camina por las calles, y los poderosos celebran decadentes orgías de lujo y placer en palacios situados a miles de metros de altura, tras ventanales de cristal endurecido.

Recordando las palabras de Sibilian, el Duque Oscuro, refiriéndose a esta ciudad dejamos el tour por la Capital de los Ichar, antes de pasar a la siguiente sede del poderío Ichar.

 

Una amante traicionera, más oscura que mi alma, y más brillante que los mil solres de los que bebe su poderío. Sherian-Dragon es, y siempre será la capital de nuestro Imperio, pues una vez has probado el sabor de sus intrigas jamás podrás subsistir sin el sentimiento de traición, de intriga y de poder que envuelve toda esta ciudad, la más majestuosa urbe de todo el cosmos.

 

Alto Consejo de la Marea Negra.

Esta imponente institución, con sede en Sherian-Dragon, capital del Imperio Ichar, rezuma poder y arrogancia. Como el organismo regente de mayor importancia en todo el Imperio, al Alto Consejo de la Marea Negra, también llamado Alto Consejo de las Mareas, dirige la política coordinada de todos los Ichar en cada ámbito de la vida. Es la máxima expresión del poder Ichar, y sus miembros son los máximos representantes de los organismos de poder. En él, tienen representación las Grandes Casas, las Legiones, las Doce Ciudades, (ahora Trece), los Ichar más poderosos, los Gremios y algunas Marcas Externas.

La sede del Alto Consejo

Su sede, en la que los primados, patricios y consejeros se reúnen para tomar las decisiones que afectarán para siempre el destino de millones de seres, está en pleno centro de Sherian-Dragon, cerca del palacio de Primarcar. Mide cientos de metros de altura, y se eleva desde las profundidades marinas como un enorme hongo acristalado, de metal negro y dorado, terminado en una cúpula cristalina que refulge en tonos verdes y azules.

La base de la cúpula tienen docenas de entradas para que los Altos Ichar puedan acceder a ella, bien volando, bien en los raros mecanismos Ichar, o bien en los rápidos y silenciosos elevadores fabricados con gemas de cristal puro.

En el centro de su base, tras las enormes puertas grabadas que narran las mayores victorias de los Ichar, se abre ante el visitante la sala más impresionante de todo el Universo. Cientos de sillones de cristal, metales preciosos, labrados en madera, roca o extraños materiales, se unen en una serie de gradas y anfiteatros que desembocan en un púlpito central, desde el que los oradores exponen sus sugerencias y que serán votadas por los miembros del Alto Consejo.

En realidad, las votaciones no son más que una mera formalidad, pues toda la cúpula está rodeada de habitaciones, de grandes salas, de habitáculos y reservados propiedad de los miembros del Consejo. En ellos, éstos se reúnen para tramar pactos, alianzas y venganzas, y la política del Imperio se decide más en estas salas que en la verdadera sede central.

Vigila tu espalda

Las traiciones están al cabo del día, pues por una ganancia de poder o prestigio, cualquier Ichar traicionaría a su propia casa. Sin embargo, hay quien vela por que las prácticas que han corrompido al imperio Ichar durante millones de años no se desmanden. Son los Altos Profundos.

Los Altos Profundos son la cabeza dirigente del Alto Consejo. Suelen ser cinco, pero en casos excepcionales se ha elevado temporalmente su número. Son los más poderosos entre los Ichar, aquellos que reúnen el poder de apagar la galaxia. Ellos deciden quién puede hablar, y a quién hay que expulsar  de las sesiones, y quién tiene derecho a estar en el Alto Consejo. Esta última prerrogativa, les hace muy poderosos, pues las demás casas, y las casas aspirantes a entrar en este organismo, les conceden incesantes concesiones para no perder su favor.

Competencias del Alto Consejo

El Alto Consejo de las Mareas posee una serie de importantes prerrogativas que puede hacer cumplir. Entre ellas destacan las siguientes:

– Asignación de Legiones: regularmente, los Comandantes y Mariscales de las Legiones, deciden de forma autónoma el lugar donde van a luchar sus tropas. Sólo el alto Consejo puede decidir enviar una legión a un punto u otro de conflicto y los Comandantes deben acatar la decisión.

En la práctica, las ciudades, los mariscales, e incluso los gremios, dirigen las legiones bajo su influencia a los puntos que más les beneficien. Sólo en contadas ocasiones el Alto Consejo interfiere, enviando una o varias legiones a donde son necesarias, a pesar de las órdenes de los líderes de la legión.

Contrariamente a lo que se pensaría, estas misiones conllevan un gran honor y si se cumplen con decisión, acarrean grandes beneficios para los integrantes de toda la legión. Pero tampoco sería la primera vez que el Alto Consejo envía a toda una legión a la muerte para eliminar a un Mariscal especialmente molesto, o para reprender el comportamiento de una ciudad. Los pactos y alianzas dirigen la política del Imperio, y no los miembros del mismo.

– Declaración de la Vaïar, o Guerra Eterna. Es una enorme cruzada en la que todos los Ichar existentes tienen que prestar sus recursos y poderes para exterminar a su enemigo. La última Vaïar invocada le costó la vida a cientos de Ichar y decenas de miles de hombres y esclavos.

– Asignación de recursos. EL Alto Consejo puede decidir asignar recursos a una u otra misión, o a una serie de acciones específicas. Por ejemplo, el Consejo puede obligar a dos o más ciudades a prestar varias legiones a una ciudad rival o a sus grandes casas para repeler un ataque en un sector de las Marcas Externas que no les beneficia. Sin embargo, estas ocasiones reclaman la contraprestación de favores por aquellos que reclaman la ayuda, lo cual, lo único que suele hacer es empeorar su situación. En el Imperio Ichar no hay lugar para los débiles.

– Apertura a las Clases Bajas. El objetivo de Primarcar, el actual dirigente del Consejo, es abrir las instituciones de poder a las clases bajas y a los sin casa, así como ampliar las relaciones con las razas externas a medida que impone la paz en las fronteras todavía en guerra.

El reinado de los poderosos

La representación en el Alto Consejo de las Grandes Casas, los Gremios y las Legiones, viene determinada por el prestigio y el poder de cada uno de ellos en la sociedad Ichar. Existen numerosas casas que han ascendido gracias a acciones de guerra y conquistas de sus miembros, pero otras muchas han caído en desgracia por la pérdida de colonias y territorios a manos de otras casas.

Las raíces del prestigio de una casa o un gremio son diversas, primero sus colonias y marcas individuales, los territorios que poseen, el poder de sus miembros y de sus dirigentes, la influencia política y social, la fuerza de sus armadas y de sus guerreros. Todo ello sirve para que una Alta Casa, un Gremio, o una Ciudad sitúen uno o dos consejeros más en el Alto Consejo.

También existen individuos no asociados a nadie que por su nivel de poder tienen un puesto permanente en el Consejo, bien como observadores, bien como miembros de pleno derecho. Los más poderosos entre ellos son los Altos Profundos, de los que sólo dos pertenecen en cada momento a una Casa o a una Ciudad, nunca a un gremio.

Esta política exclusivista ha generado siempre tensiones entre los gremios, que reclaman el derecho a tener un representante en el máximo órgano del Consejo.

Además, las Legiones que demuestran valor excepcional, ganan un puesto para su mariscal en el Alto Consejo. Esto les permite tener cierta capacidad de decisión, al tiempo que sirve para mantener a las peligrosas legiones aplacadas y conformes.

Traiciones dentro de traiciones

Por último, recordar otra vez que en todo el Imperio Ichar, y el Alto Consejo de la Marea Negra no es una excepción, las políticas, traiciones, los espionajes y los pactos secreto dominan cada rescoldo de una vida Ichar. Las Casas, las Legiones, los Gremios, los consejos y los individuos complotan y traman unos contra otros, para mayor gloria de sus grupos de interés, y sobre todo suya.

 

Alto Consejo de La Marea Negra

Sede: Sherian-Dragon

Altos Profundos: 5 miembros, en ocasiones excepcionales más.

Miembros del Consejo: 333

Miembros Representantes de las Casas: 125 (111 de las altas Casas)

Miembros Representantes de las Ciudades: 100

Miembros Representantes de los Gremios: 35

Miembros Representantes de las Legiones: 28

Miembros Representantes de las Marcas Externas: 20

Independientes con derecho a voto: 13

Observadores: 11

Tras la Gran Guerra Civil, el Alto Consejo ha visto como una gran parte de sus miembros se unía al bando Renegado, y cómo alguno de sus miembros más duros moría en el combate. Por ello, la política del imperio Ichar ha cambiado sutilmente. Si bien las traiciones y los contragolpes están todavía a la orden del día, muchos de sus miembros se han cansado de los juegos de poder, y apoyan un status quo de paz con los hombres y con las razas más benévolas y pacíficas. O eso dicen.

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